miércoles, 31 de julio de 2013

infancia

Si no estuvieras, me sentiría igual que los que no te tienen: mezcla de angustia, enojo y miedo por la incertidumbre de empezar a vivir sólo.
Porque entre las cosas importantes de la vida, vos sos lo que más importa. Todo tiene un sentido diferente con tu presencia.
Creo que si no estuvieras, no me podría levantar cada mañana con esa fuerza tan incomparablemente tuya; no podría crecer, jugar ni reír.
Tus caricias son la única cura de mi frustración... aquel llanto que me ataca, indefenso, en las horas de sueño.
Se que suena tonto que a mi edad me sienta sólo, aunque todavía haya gente que me quiere. Pero tu amor me volvió dependiente: de cada beso,cada sonrisa y cada abrazo que me envuelven en la cama, en la cena, cada vez que estoy en casa.
Tu sentido del humor me vuelve loco...gracias a eso encuentro la simpleza de las cosas que parecen complicadas.
Si no estuvieras creo que cada obstáculo sería una derrota.
Con vos sueño tranquilo. Hasta disfruto de enfermarme.
Si no estuvieras me gustaría enamorarme, confiar en recuperar la caricia que me falta; en alguien dispuesto a cuidarme.
Si no estuvieras...igual estarías, porque aunque la tierra te absorba, el corazón te conserva.
Seguramente llore, sí. Seguramente no quiera despertarme. Probablemente grite de la bronca que me da arrepentirme con cada error que cometo, por miedo a equivocarme. Es que no puedo asumir que errar es humano ni mucho menos que vos, tarde o temprano, ya no vas a estar. Eso es lo difícil...asumir que por mucho que duela, todo se termina.
Si no estuvieras se que la vida dolería. Extrañaría tus manos, tus ojos, tu voz. De vez en cuando sentiría que me falta el aire y me haría daño, sólo por tenerte cerca. Porque somos masoquistas cuando no tenemos lo que amamos.
Si no te tuviera, tu recuerdo sería lo más hermoso que tendría; cumpliría tu sueño de cumplir los míos; me volvería responsable, honesto y fuerte. Porque tu personalidad me contagia...porque sos pura enseñanza.
Sos la única persona capaz de vivir dos veces al mismo tiempo: en le mundo y en mi cuerpo.
Si no estuvieras, te tendría presente para olvidar las penas, dejar de lado los enojos,disfrutar la vida. Porque eso es lo que vos haces estando.

martes, 30 de julio de 2013

El nuevo hombre...

Esa madrugada rompió con la monotonía de todas las demás. No era una sensación extraña sino un momento esperado.
en esa situación, lo primero que pasó por la cabeza fue encender el aire acondicionado que no calmó la adrenalina ni la energía que, a esa hora, jamás se había manifestado de ese modo, pero sirvió de ayuda para mantener el clima como estaba. 15 de enero, en América del sur es verano...no por nada hacía calor.No por nada ese calor se hacía sentir sobre la piel y no por nada, la temperatura de la sangre iba en ascenso. Un tierno temor de toda la vida, se olvidó del miedo y la curiosidad convertida en acierto empezó a hacerse escuchar. Y aunque muda, solamente hicieron falta cuatro oídos para notarla. Amanecía lentamente con dulzura; era un tiempo acompañado de caricias. Un tiempo que parecía no pasar porque la respiración no permitía pensarlo; sentir fue primordial y se sintió.
Una cabeza no entendía otra explicación certera; muchas preguntas tuvieron respuesta y así se empezó a creer. Creer fue indispensable para hacer único el instante.Así fue.
El sol molestó a los ojos por la ventana; el despertador a los oídos. Aquel brazo que rodeaba la cintura, se despegó de ésta y se escuchó un beso de buenos días...de despedida. Tuvo sentido el sueño que cerró los ojos después.
Tiene sentido la sonrisa que recuerda ese momento.

martes, 23 de julio de 2013

horizonte

-¿cuando va a venir al mar?-le preguntó.
-el mar es mi lugar en el mundo,pero no lo se-respondió.
-a mi no me engaña,su lugar es el cielo-
suspiraron en silencio.
-razón no le falta pero el mar... es menos inalcanzable-
se tomó su tiempo para reflexionar eso que acababa de escuchar.
-realmente,pero también es cierto que usted acerca bastante el cielo-.




miércoles, 17 de julio de 2013

Mostros

¿Qué dirán estos gigantes que hacen muecas pelotudas? ¿No se dan cuenta que son unos ridículos? Acá se hace lo que yo digo, por eso tengo que mostrarles cómo es. Y me copian. 
Que aburrida debe ser la vida allá arriba, que sólo sonríen cuando se agachan para saludarme. ¿No entienden que jugar es la norma de la vida? ¿Qué querrá decir norma? mi mamá lo dice siempre, a mi me suena bien.
Yo voy saltando baldosas, voy pateando piedritas, voy levantando todo lo que encuentro. Mamá me reta, cada vez que me dice que no, yo protesto. Pero la verdad es que cada cosa que hago, a nadie le molesta, ¿Entonces porqué no lo puedo hacer?
Me parece que soy reina o algo así,por lo menos mi papá me dice eso. Yo creo que tiene razón, porque nadie se niega a jugar conmigo, aunque yo se que ellos no lo hacen cuando no me ven. 
Las caras de los gigantes me asustan un poco y otro poco me hacen llorar. Parece que en sus casas las mamás no los dejan saltar en la cama, ni andar descalzos, ni correr desnudos,no los dejan patear piedritas ni levantar cosas del piso. Yo me pregunto si sabrán dibujar o, mejor dicho, bailar. Esque la otra vez en casa, yo agarré los marcadores y me acerqué a papá. No quiso pintar conmigo...tampoco mamá. 
Creo que en el mundo de allá arriba, las cosas buenas de aca abajo,están prohibidas.
No le cuentes a nadie este secreto, pero parece que reirse es una falta de respeto. Parece que tampoco se puede llorar porque son grandes. Pero si hay algo que me pone triste de verdad, es que no pueden jugar. No se, tal vez en alguna pelea perdieron esa habilidad. 
Yo no se porqué jugar es su tesoro.Parece que al crecer hay que esconderlo bien y que nadie sepa donde está.
No se qué es tan difícil, ni tan complicado, ni tan absurdo... mamá también siempre dice eso, absurdo, por suerte hoy me salió. Creo que ellos piensan que acá abajo estamos todos locos.
Yo si tengo hambre, como. Si tengo sueño, duermo.Si tengo mimos, abrazo. Si tengo cosquillas, me río. No llores por lo que te voy a decir, pero parece que crecer es un castigo.
A mi me da pena no volar, por eso salto. Me da pena no caminar en el agua, por eso nado. Me da pena todo lo que hacen los gigantes. Esas muecas pelotudas, esas formas de hablar ridículas. Como si estar loco no fuese divertido.
Mi papá dice pelotudo, a mi me causa gracia, mamá lo reta. Mi hermano se tira pedos,yo lo copio, mamá lo reta. ¿Cómo van a ser felices los gigantes, si no los dejan ser chiquitos?
Creo que acá abajo está la suerte del destino, después te explico bien qué es, me lo dijo mi abuela.Hoy le voy a preguntar ¿Qué tiene de malo divertirse?







martes, 16 de julio de 2013

insomnio

entretanto mi canto esperando un lamento que llegue del viento.tus ojos cerrados. mis labios hambrientos.matando el pasado, llorando el presente,escuchando latidos de un corazón ausente. llegando el lamento, traído del viento.tus ojos abiertos. mis labios hambrientos..y el pasado olvidado en la almohada, por esa mirada que enciende mi cuerpo.

entretanto mi canto, enroscado en tus sueños,despierta tus labios...que son mi alimento.

extraterrestre

Lloré como nunca había llorado. Por ese par de ojos, ese corte de pelo espacial,esos labios...uff,esos labios. Me colgué de sus pestañas para siempre.
Me dolía el pecho, me dolía el cuerpo y la pasé genial.
Una complejidad que ocultaba en la superficie toda la simpleza de su profundidad donde había nacido mi amor. 
Tuve tanto miedo que no me animé a sonreirle. Tuve tanta emoción que sólo me atreví a temblar. Y sí, temblé por su mirada. De esas miradas que te matan y te reviven a la vez. De esos ojos que producen taquicardia.
Jamás había sufrido tanto.
Contemplé inutilizada su presencia avasallante, su brillo abrumador, su hermosura extraterrestre.
Jamás había sido tan feliz.
Me reí llorando sin saber qué hacer, con los ojos bien abiertos. Y me correspondió en silencio.
Se rió sin miedo.Contemplándome.
Traté de entenderme inexplicable.
Acepté toda mi tristeza que no tenía razón y aprecié mi alegría.
Alumbraba la oscuridad de mi interior incierto que con imprecisión me volvía más loca de lo que ya estaba. Nunca fui tan racional en mi vida.
Fue mi desconsuelo su refugio y mi refugio el consuelo de su imagen.
No había flor que se le pareciese ni aroma que me abstrajera así.
La primera vez que me enamoré fue en esa utopía de mujer soñada.