martes, 16 de julio de 2013

extraterrestre

Lloré como nunca había llorado. Por ese par de ojos, ese corte de pelo espacial,esos labios...uff,esos labios. Me colgué de sus pestañas para siempre.
Me dolía el pecho, me dolía el cuerpo y la pasé genial.
Una complejidad que ocultaba en la superficie toda la simpleza de su profundidad donde había nacido mi amor. 
Tuve tanto miedo que no me animé a sonreirle. Tuve tanta emoción que sólo me atreví a temblar. Y sí, temblé por su mirada. De esas miradas que te matan y te reviven a la vez. De esos ojos que producen taquicardia.
Jamás había sufrido tanto.
Contemplé inutilizada su presencia avasallante, su brillo abrumador, su hermosura extraterrestre.
Jamás había sido tan feliz.
Me reí llorando sin saber qué hacer, con los ojos bien abiertos. Y me correspondió en silencio.
Se rió sin miedo.Contemplándome.
Traté de entenderme inexplicable.
Acepté toda mi tristeza que no tenía razón y aprecié mi alegría.
Alumbraba la oscuridad de mi interior incierto que con imprecisión me volvía más loca de lo que ya estaba. Nunca fui tan racional en mi vida.
Fue mi desconsuelo su refugio y mi refugio el consuelo de su imagen.
No había flor que se le pareciese ni aroma que me abstrajera así.
La primera vez que me enamoré fue en esa utopía de mujer soñada.


4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. entonces te dedico cada letra que convirtió mi sueño en esperanza.

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  2. Me encantó. Todas las descripciones son muy precisas. Tiene mucha onda

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    1. lo que vos tenes es buena onda y este tipo de energía es indispensable para seguir teniendo el tacto al escribir.
      gracias gus. en serio

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